Variedades

El mundo ha perdido 68% de su población de vida silvestre desde 1970

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) publicó un informe en el que se alerta sobre la reducción del tamaño promedio de las poblaciones de vida silvestre entre 1970 y 2016.

Pareciera que en el planeta hubiera lugar solo para las necesidades del ser humano. Así queda en evidencia en el “Informe Planeta Vivo” de 2020 publicado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF en inglés), en colaboración con la Sociedad Zoológica de Londres. El informe hace un rastreo de las poblaciones de vida silvestre en todo el mundo, desde las más pequeñas hasta las más grandes, así como los suelos donde habitan. La información fue recolectada en un periodo de casi medio siglo (de 1970 a 2016) y lo sorprendente y desalentador son las cifras que arroja la investigación. Las poblaciones monitoreadas durante todos estos años, entre mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios han disminuido en un 68 por ciento. La actividad humana, como la deforestación y el cultivo de alimentos, ha degradado tres cuartas partes de toda la tierra y el 40 por ciento de los océanos del planeta. La acelerada destrucción de la naturaleza podrá tener consecuencias incalculables en la salud y medios de vida, según el informe de WWF International.
La producción y consumo de alimentos, el principal problema para el mundo natural
La expansión económica del mundo en los últimos años es respaldada por un incremento en el consumo de recursos naturales. "La deforestación y, en el sentido más amplio, la pérdida de hábitat, que es impulsada por la forma en que producimos y consumimos alimentos, es la principal causa de esta dramática disminución", dijo Fran Price, líder de la práctica forestal mundial en WWF International. El mundo tuvo que sufrir una pandemia para que el planeta tuviera un leve respiro medioambiental. Pero, en el caso de la vida silvestre, reparar el daño hecho podrá tomar muchos años, en el mejor de los casos. El informe de WWF rastreó casi 21.000 poblaciones de cerca de 4.400 especies de vertebrados. Las contribuciones de 125 expertos revelan que, si el mundo continúa al mismo ritmo durante la próxima década, las pérdidas de vida silvestre tardarían décadas en revertirse y, según Price, es menos probable que las poblaciones revivan. Según el “Informe Planeta Vivo”, hoy en día, un tercio de toda la masa terrestre y las tres cuartas partes del agua dulce son utilizadas para la producción de alimentos. Además, el 75 por ciento de las poblaciones de peces están sobreexplotadas. “El informe Planeta Vivo 2020 pone de manifiesto que la destrucción de la naturaleza que los seres humanos estamos llevado a cabo tiene impactos catastróficos, no solo para la vida salvaje sino también en nuestra salud y en otros aspectos de la vida”, es una frase de Marco Lambertini, director general de WWF que el informe destaca.
América Latina pierde, poco a poco, uno de sus más valiosos tesoros
América Latina es la región de lejos más afectada por esta reducción de mamíferos, aves, peces, anfibios y reptiles. Según el reporte, estas especies se han reducido en un 94% entre 1970 y 2016 en la región, una de las más ricas en biodiversidad en el mundo, pero donde la destrucción de ecosistemas como la selva amazónica o la sobrepesca causa estragos en la vida animal. La variedad de la flora y fauna es uno de los mayores atractivos de América Latina y el Caribe. Sin embargo, en el informe de WWF aseguran que esta parte del mundo también es víctima de la pérdida de biodiversidad y, “se debe en un 51,2 por ciento a los cambios de uso del suelo, incluyendo la pérdida de hábitat y la degradación de este”. En general, dichos cambios son provocados por la agricultura insostenible, la construcción de infraestructura, el crecimiento urbano, la minería y la producción de energía. La reducción ha sido menos drástica en Europa y Asia Central (24%) y en América del Norte (33%). En África ha sido de 65% y en Asia Pacífico de 45%. Cifras todas altamente preocupantes. "La conclusión es clara: la naturaleza está siendo transformada y destruida a una velocidad sin precedentes en la historia, con un costo muy alto para el bienestar del planeta y la humanidad", subrayó el director de WWF para América Latina y Caribe, Roberto Troya. (Fuente: AFP e EFE)